La Feria de Abril y la Hermandad de la Pata de Pollo

La Feria de Abril y la Hermandad de la Pata de Pollo

Por: Ignacio Cáceres Dastis

La Semana Santa y la Feria de Abril de Sevilla protagonizan las Fiestas de Primavera de la capital hispalense. La conexión existe y ha existido siempre. Ambas son consecutivas en el tiempo y esa relación motiva que la vinculación tenga un cuerpo importante en el imaginario colectivo.

Además de la cronología, la existencia de muchas casetas de hermandades y las conversaciones de los feriantes en multitud de ocasiones giran en torno a lo que ocurrió el Domingo de Ramos anterior, dónde vio la Macarena o qué momento recuerda de la última Semana Santa. Con ese espíritu cofrade cargado del humor que reina en el Real, una noche de la Feria de 1996 nació la Hermandad de la Pata de Pollo. Así se fraguó una procesión surrealista en medio de la Feria de Sevilla.

El origen

En el citado año, en una noche fría que pintaba a lluviosa, una pequeña caseta de un módulo montó un pseudoaltar con una pata de pollo como ‘devoción’. Entre el ambiente etílico y de guasa que reina en la Feria de Sevilla, la pata de pollo se encontraba dispuesta sobre una silla típica de feria que servía como paso procesional. Surrealismo elevado a la máxima potencia. La pata estaba coronada con un manto y una corona. El manto era azul con un catavino bordado en ‘oro’. Dos botellas de manzanilla en la delantera, a modo de hachones, y dos ‘Don Julián’ del número siete, ya encendidos, eran los priostes.

Durante algunos años, ese paso, por llamarlo de alguna forma, salía a las seis y media de la mañana del viernes de Feria e iba a la portada entre cantes tales como “por la mañana, por la mañana, que bonita es la pata por la mañana”, “cuando Almonte quiera”, o “Pata de Pollo, borracha”, cuando ya el público se iba calentando.

Año tras año se fue corriendo la voz sobre la Hermandad de la Pata de Pollo y en algún viernes de feria centenares de sevillanos acompañaron a la pata hasta la portada. Hay que imaginar el ambiente y el humor que habría en esas reuniones. Qué puede pasar por la cabeza de un ‘guiri’ si viera semejante esperpento.

El Final

En el año 2006 acabó esta procesión que tenía como final un bar de la calle Asunción. Demasiadas personas conocían ya a la hermandad de la Pata de Pollo y, por ende, la salida de la caseta se hacía imposible ante el público allí asistente. Ya no solo era la presencia de personas sino el estado etílico de las mismas. Imaginen un día de Feria a las 06:30 horas viendo salir a una pata de pollo como si de un paso de Semana Santa se tratara.

Después de su extinción, en 2014 se retomó esta joven tradición entre un grupo de amigos de la calle Feria. Aquel año, la pata de pollo fue de manera secreta al Real en procesión. Poco más se conoce de esta misteriosa y feriante hermandad de Pata de Pollo.